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Instalación de calefacción por suelos radiantes

La calefacción por suelo radiante es un sistema altamente eficiente que cada vez es más demandado en obras nuevas y en reformas. Su instalación comporta múltiples ventajas tanto por lo que respecta a la estética y el confort como al ahorro energético.

Se trata de un tipo de calefacción que se instala debajo del pavimento y que funciona mediante conductos de agua o bien resistencias eléctricas. Proporciona una elevada sensación de confort térmico, al distribuir el aire uniformemente y funcionar a temperaturas inferiores a las de otros sistemas.

Ventajas de la instalación de suelo radiante

Lo que más llama la atención de la calefacción por suelo radiante es que se trata de un sistema del todo invisible que permite espacios más diáfanos y aumenta mucho el área utilizable de cada estancia. Al no contar con radiadores ni otros aparatos externos, facilita la limpieza del hogar o de los equipamientos en los que se instala.

Sin embargo, su principal ventaja es que mejora notablemente el confort y bienestar debido, sobre todo, a que el calor se distribuye de forma homogénea por toda la estancia y, a la vez, elimina la desagradable sensación de sentir el suelo frío.

Al funcionar distribuir uniformemente el calor del suelo al techo, se puede usar a temperaturas más bajas que un sistema tradicional, con lo que puede llegar a suponer un ahorro del 15% en demanda energética.

Por otra parte, es un sistema limpio e higiénico, en el sentido de que no mueve aire y, por lo tanto, tampoco polvo ni ninguna impureza.

Tipos de suelo radiante

Existen dos tipos de suelos radiantes:

  • Hidráulicos, que funcionan con tuberías de agua. Existen modelos que pueden funcionar como climatización en verano, al permitir tanto la circulación de agua caliente como fría.
  • Eléctricos, que funcionan con resistencias eléctricas. Aunque consumen menos que otros sistemas de calefacción eléctricos, su uso suele resultar más caro que el de los sistemas hidráulicos.

¿Qué mantenimiento requieren los suelos radiantes?

El suelo radiante no necesita un cuidado mucho más allá del que puedan necesitar los radiadores u otros sistemas de climatización.

Se aconseja una revisión y limpieza de todo el circuito cada cierto tiempo, entre 3 y 4 años aproximadamente. Existen productos específicos para la limpieza de estos circuitos, como el Solutech limpieza de Cilit, indicado para limpieza de circuitos cerrados de calefacción.

Este tipo de productos se emplean para la eliminación de sólidos e incrustaciones, eliminan bacterias y tienen efecto alguicida.

Una buena práctica para ayudar a mantener la instalación en buenas condiciones es añadir algún producto de tipo preventivo en el momento de llenar el circuito, como solutech suelo radiante, también de Cilit. Se trata de un producto para la protección de circuitos cerrados de calefacción que inhibe la corrosión y reduce el desarrollo de algas y microorganismos.

¿Con qué suelos se puede instalar?

Lo más recomendable a la hora de elegir el pavimento que se colocará sobre la instalación de suelo radiante es buscar el asesoramiento de expertos y consultar las especificaciones técnicas de los pavimentos que estemos considerando. En principio, son aptos para el uso de suelos radiantes los pavimentos cerámicos, de mármol, etc. En lo que debemos fijarnos es en el coeficiente de conductividad térmica del pavimento elegido que podría afectar a la eficiencia del sistema.

En el caso de suelos de madera o laminados, es especialmente importante que nos aseguremos de que es un pavimento apto para la instalación sobre calefacción radiante.

Para más información, en Garro disponemos de todo el material para la instalación de suelo radiante y de asesores expertos en este tipo de instalaciones.

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