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Claves para renovar los azulejos de cocina

Los azulejos de la cocina son un elemento fundamental de nuestra cocina. Junto con la encimera, marcarán no solo la estética del conjunto, sino que serán determinantes para conferir al espacio sensación de confort y limpieza.

¿Cómo elegir los azulejos para la cocina?

Los azulejos son un tipo de baldosas cerámicas planas y de poco espesor, que pueden emplearse para revestimientos de pared o como pavimentos para suelos con escaso desgaste.

Se trata de piezas porosas cuya cara visible está vidriada. Así, el azulejo presenta una superficie impermeable, fácil de limpiar y de mantener, y por lo tanto, especialmente indicado para espacios como cocinas o baños.

Por lo que respecta a las cocinas, lo más habitual y recomendable es alicatar como mínimo la zona de trabajo, de modo que nos sea más fácil de limpiar y evitemos así los efectos de salpicaduras y suciedad.

En cuanto a la estética, tendremos que elegir azulejos que combinen con el suelo y con el mobiliario que hayamos seleccionado para la cocina, así como con la encimera que hayamos decidido colocar. En obras nuevas o reformas integrales, puede ser difícil imaginar todo el conjunto finalizado así que, en caso de duda, es buena idea dejarse aconsejar por profesionales antes de tomar una decisión.

Los azulejos de pared suelen presentarse en formatos cuadrado o rectangular, y en distintas medidas. Para facilitar la limpieza y el mantenimiento de las juntas, se recomienda optar por tamaños grandes cuando sea posible, aunque la decisión final tendrá que adecuarse a la estética del conjunto para conseguir un espacio equilibrado y agradable.

Tipos de azulejos para paredes

En función de los materiales que los componen, los azulejos suelen clasificarse en dos tipos: azulejos de pasta blanca y azulejos de pasta roja.

Azulejos de pasta blanca

Este tipo de azulejo está fabricado con base de arcillas blancas, que permiten un buen acabado rectificado. Al esmaltar la base blanca a 700 grados, los colores aparecen más nítidos, en especial, los blancos.

Azulejos de pasta roja

Se trata de un material compuesto de barro, con mayor proporción de agua que la arcilla blanca y que contiene óxido de hierro, que le confiere su particular coloración. Suele resultar más económico y, aunque no logra la nitidez de colores de la pasta blanca, sí ofrece prestaciones similares en cuanto a la dureza y calidad del material.

Al no presentar demasiadas diferencias por lo que respecta a la calidad, el precio suele decantar la balanza cuando manejamos presupuestos ajustados.

Nos inclinemos por uno u otro material, podemos conseguir efectos originales y personalizados si combinamos los azulejos con cenefas o bien si alternamos azulejos de distintos colores o con elementos decorativos.

En estos casos, tendremos que invertir tiempo en el diseño de la combinación y contar con el apoyo de profesionales que nos ayuden y nos asesoren adecuadamente para evitar efectos inesperados y conseguir la estética que estamos buscando.

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