
Las humedades son uno de los problemas más habituales en viviendas, garajes, sótanos y locales comerciales. Además de deteriorar el aspecto de paredes y techos, pueden deteriorar los materiales de construcción, reducir el confort del hogar e incluso provocar la aparición de moho.
Elegir el mortero adecuado es fundamental para reparar la superficie de forma eficaz y conseguir un acabado duradero. En BigMat Garro te explicamos qué debes tener en cuenta para escoger el producto más adecuado según el tipo de humedad y la superficie a reparar.
Lo primero: identifica el origen de la humedad
Antes de aplicar cualquier mortero, es imprescindible conocer la causa del problema. Reparar una pared sin eliminar el origen de la humedad solo conseguirá que el deterioro vuelva a aparecer con el tiempo.
Las humedades más comunes son:
- Humedad por capilaridad, cuando el agua asciende desde el terreno a través de los muros.
- Humedad por filtración, provocada por la entrada de agua desde el exterior debido a grietas, fachadas deterioradas o una impermeabilización deficiente.
- Humedad por condensación, originada por el exceso de vapor de agua y una ventilación insuficiente.
Cada situación requiere una solución específica y, en muchos casos, la combinación de distintos productos.
¿Qué tipo de mortero necesitas?
Existen morteros especialmente formulados para reparar zonas afectadas por la humedad y mejorar la protección de los paramentos.
Entre los más utilizados destacan:
- Morteros de reparación, ideales para reconstruir superficies deterioradas, rellenar desconchones y recuperar la resistencia del soporte.
- Morteros impermeabilizantes, diseñados para impedir el paso del agua en sótanos, depósitos, muros enterrados, piscinas o fachadas.
- Morteros deshumidificantes, que permiten la evaporación del agua retenida en el muro y ayudan a reducir los efectos de la humedad por capilaridad.
- Morteros de renovación, pensados para rehabilitar superficies dañadas antes de aplicar el acabado final.
La preparación del soporte es clave
Para que el mortero cumpla su función, la superficie debe prepararse correctamente.
Antes de empezar a aplicar el mortero es recomendable:
- Eliminar restos de pintura, yeso o revestimientos deteriorados.
- Retirar el material suelto o dañado.
- Limpiar el soporte para favorecer la adherencia.
- Reparar grietas o fisuras si las hubiera.
- Seguir las indicaciones del fabricante sobre humectación y tiempos de aplicación.
Completa la solución con un buen aislamiento
En determinadas situaciones, reparar la humedad es solo una parte del trabajo. Si el problema está relacionado con puentes térmicos o pérdidas de temperatura, puede ser recomendable incorporar soluciones de aislamiento térmico.
Un buen aislamiento ayuda a mejorar la eficiencia energética de la vivienda, reduce el riesgo de condensaciones y aumenta el confort interior durante todo el año.
Confía en productos de calidad para un resultado duradero
No todos los morteros ofrecen las mismas prestaciones. Utilizar productos específicos y de calidad es fundamental para conseguir una reparación eficaz y evitar que el problema vuelva a aparecer al cabo de unos meses.
Además del producto adecuado, es importante respetar las proporciones de mezcla, los tiempos de secado y las condiciones de aplicación indicadas por el fabricante.
Visita BigMat Garro y descubre nuestra selección de morteros, impermeabilizantes, materiales de aislamiento y soluciones para rehabilitación. Te asesoraremos para que encuentres los productos más adecuados y consigas un resultado resistente, duradero y profesional.






